Mi experiencia por las galerías de NYC
Sé que les debía este artículo desde que volví de mi viaje, pero la intensidad de lo vivido en las calles de Nueva York me tomó unos días de procesar para poder volcar aquí, con la cercanía que ... sigue 👇
Gisela Martinez
4/17/20262 min read


Sé que les debía este artículo desde que volví de mi viaje, pero la intensidad de lo vivido en las calles de Nueva York me tomó tiempo en procesar para poder volcar aquí, con la cercanía que nos caracteriza, todo lo que esta fabulosa experiencia me dejó, y como ya me lo había anticipado Eduardo. Caminar por Chelsea, ha sido reencontrarme con el pulso más puro del arte contemporáneo, y quiero compartirles esas sensaciones que, estoy segura, resonarán en el trabajo que venimos haciendo juntos .Una de las primeras paradas que me conmovió profundamente fue la galería de David Zwirner. Ver de cerca la obra de Elizabeth Peyton fue un recordatorio de por qué la pintura sigue siendo nuestra ancla más fuerte. En sus retratos hay una vulnerabilidad que traspasa el lienzo; es una "figuración emocional" que se siente casi urgente. Estar frente a esas pinceladas, observar los rastros del trazo humano en un mundo que a veces parece volverse demasiado digital, fue una de las lecciones más valiosas de este viaje. En Skarstedt, me perdí en la curaduría que lograba conectar la intimidad doméstica de maestros como Édouard Vuillard con nuestra sensibilidad actual. Fue fascinante ver cómo el arte de hace un siglo sigue dialogando con nuestras preocupaciones sobre la privacidad y el refugio personal. Por otro lado, la experiencia en Lisson Gallery fue de una escala totalmente distinta. Las instalaciones de John Akomfrah te obligan a detener el tiempo. Es un arte que no solo se mira, sino que se habita; el sonido y las imágenes te envuelven de tal manera que el ruido exterior de Manhattan desaparece por completo.Lo que más me traigo de esta inmersión en Chelsea es la certeza de que el mercado global está buscando autenticidad. He visto cómo los espacios más influyentes, como Space 776, están apostando por artistas que combinan una técnica sólida con una narrativa personal honesta. Ya no basta con la estética; se busca el proceso, el pensamiento y la verdad que hay detrás de cada obra .Vuelvo con la valija llena de ideas y con muchísimas ganas de seguir impulsando nuestra visión en el Grupo. Nueva York me confirmó que el camino que estamos trazando —el de la profesionalización con alma y la búsqueda de la excelencia— es el correcto. Espero que este pequeño relato les transmita aunque sea un poquito de la magia que viví en cada galería. Sigamos creando
Gisela
GRUPO BUENOS ARTES
